Principios y Valores

Cidalia, cuenta con un Plan de Responsabilidad social, siendo una empresa comprometida socialmente. El Plan de Responsabilidad Social de Cidalia se realiza a través de un proceso metodológico cuidadoso, que contempla un análisis de la realidad y una evaluación de las acciones emprendidas. La responsabilidad social es un elemento esencial de Cidalia, por lo que, destinamos un porcentaje de nuestro presupuesto anual a financiar programas y actividades en el ámbito de nuestros fines y objetivos, recogidos estatutariamente.

 Entre nuestros principios y valores están:

  • Compromiso social. Cada miembro del equipo de CIDALIA tiene un compromiso profesional y personal vinculado a las  cuestiones de las migraciones, la igualdad, la diversidad y el desarrollo. Valoramos la agilidad en la creación de proyectos innovadores en la gestión y aplicación de las políticas públicas.
  • Conocimiento riguroso. Creemos que el logro de nuestra misión debe construirse a partir del conocimiento y el análisis riguroso y argumentado que oriente la toma de decisiones en el desarrollo de las políticas públicas.
  • Pluralidad. Buscamos mantener relaciones con un amplio repertorio de partes y agentes sociales interesados en la creación de sociedades abiertas e incluyentes en contextos de creciente diversidad social y cultural.
  • Solidaridad y participación. Consideramos que para el logro de sociedades abiertas e incluyentes es imprescindible fomentar la participación, la cooperación y colaboración entre los agentes sociales, bajo principios solidarios que orienten la acción de CIDALIA.
  • Antidiscriminación. Nuestra acción estará permanentemente orientada por acciones que promuevan la igualdad de trato y prevengan actuaciones discriminatorias, orientando con nuestros servicios el fomento de políticas y prácticas antidiscriminatorias.
  • Multidimensionalidad e Interdisciplinariedad. Valoramos la utilización de los saberes y metodologías de las distintas ciencias sociales, lo que favorece un enfoque enriquecedor de las propuestas elaboradas.
  • Reflexión. Reflexionamos continuamente sobre los principios que deben orientar nuestra acción. Entendemos el comportamiento ético como un proceso y repensamos racionalmente los valores que deben orientar nuestra acción, adaptándonos a los valores y principios que consideramos justos y prioritarios.